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Se cumplen 102 años de las rogativas a la Virgen del Rosario para salvar Albatera de la epidemia de gripe española de 1918

Los albaterenses suplicaron su intercesión para salvar a la villa de la epidemia de gripe española de 1918, a partir de la cual comenzaron a cesar los fallecimientos

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Tal día como hoy, se cumplen 102 años que diera comienzo la última gran rogativa que los hijos de Albatera realizaron a su amada Patrona suplicando su divina intercesión para salvar a la villa de la epidemia de gripe española de 1918, a partir de la cual comenzaron a cesar los fallecimientos.

En las crónicas escritas por el padre jesuita D. Miguel Pardo, durante su estancia en Albatera para hacerse cargo de la parroquia ante la muerte del Rvdo D. Jesús Marco Prae, cura párroco, y del joven vicario D. Francisco Sánchez Santos, natural de Albatera, nos relata como el pueblo, desolado por la virulencia con la que la epidemia estaba azotando la villa, decide trasladar a la Santísima Virgen de la Aurora desde su Ermita hasta la Parroquia de Santiago para celebrar una Solemne Rogativa, suplicándole así salvase a la villa de tan terrible enfermedad que causaba una media de entre tres y cinco fallecidos diarios, muchos de ellos niños pequeños.

Os transcribo literalmente las crónicas escritas por el citado sacerdote durante su estancia en el pueblo y la carta que Pascual Cánovas, por entonces joven seminarista, escribe a dicho sacerdote tras su marcha:
28 de Octubre de 1918: “Esta tarde comenzaremos un cuatridúo, hasta fin de mes; llevaremos una imagen de la Virgen del Rosario a la Parroquia, expondremos el Santísimo, les haré un sermoncito para pedir remedio en este azote y para ver si se aviva un poco el espíritu religioso de la gente; el día de Todos Los Santos volveremos en procesión la imagen a su Santuario…”

29 de Octubre de 1918: “… ¿y la función de rogativas? Jesucristo N.S. Hizo más de lo que creí. Vino la Imagen de la Virgen del Rosario muy acompañada de hombres ( unos 40), muy acompañada con cánticos y saetillas de un buen seminarista que ha movido todo esto; en el Rosario y Sermón más gente que en las dos misas de Domingo juntas…”

1 de Noviembre de 1918: “He terminado mis trabajos en este pueblo, voy a despedirme de algunas familias que he conocido y me han obsequiado y algunos enfermos que he visitado…El pueblo quedaba en la Iglesia en la Función de Ánimas y más tarde tendrán la procesión para devolver la Virgen a su Santuario; yo por la mañana he conseguido el permiso del alcalde, pues con la epidemia no quieren campanas, ni cementerios ni cantos por las calles ni nada que les recuerde la calamidad presente. Jesucristo y la Virgen bendigan a este pueblo, que bien lo necesita…”

– Carta del seminarista Pascual Cánovas al Padre Miguel Pardo: “Mi muy estimado en Cristo: le escribo la presente para dar a usted cuenta del resultado de la procesión de rogativas, que resultó más solemne de cuanto todos podíamos imaginar. Todo el pueblo fue a acompañar a la Santísima Virgen, cantando el Rosario y el Aplaca Señor tu enojo…; Cuando llegó la imagen a su Santuario subió el señor cura a un balcón y desde allí habló al pueblo que se encontraba emocionadísimo, terminando las rogativas con entusiastas Vivas a la Virgen del Rosario…”

Artículo de Fran Segura, Diplomado en Protocolo y Relaciones Institucionales e investigador sobre la Cofradía de la Virgen de la Aurora de Albatera.

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