Los 8 datos más interesantes de la historia de la Hermandad de la Virgen del Rosario en sus 375 años
Durante la guerra civil española, la Hermandad intentó salvar la imagen de la Virgen de la Aurora escondiéndola en un barril en una bodega de la Calle Ancha
El pasado viernes, 6 de febrero, la ermita Virgen del Rosario acogió la conferencia “La Cofradía del Santísimo Rosario. Orígenes e historia de una devoción”, ofrecida por Fran Segura, enmarcada dentro del calendario de celebraciones conmemorativas del 375 aniversario de la fundación de la Cofradía. Gracias a este evento, hemos podido conocer y recoger momentos clave de la historia de la Cofradía y de Albatera, en el que se planteó un recorrido histórico desde los antecedentes de la fundación del santísimo Rosario en 1651 hasta la última de las grandes empresas llevadas a cabo por la hermandad a comienzos del siglo XXI.
En primer lugar, se expuso cómo fue Fray Francizco Crespi de Valdaurs, prior provincial de la Orden de predicadores en el reino de Aragón, quien expide en el Real convento de predicadores de València la carta fundacional para la Cofradía del Santísimo Rosario del “lugar de Albatera”, planteando simultáneamente la hipótesis de que fue el mismísimo Don Gaspar de Rocafull Boíl y Mercader, I Conde de Albatera y a la sazón tío abuelo del mencionado Prior, el verdadero instigador de esta fundación para su Condado durante su estancia en València entre febrero de 1651 y el 9 de julio de 1653, buscando que esta esta fundación tuviera un prestigio propio de su estatus y posición social.
Fran Segura, también explicó detalladamente los mandatos y normas expuestas en este documento fundamental que a día de hoy aún se custodia en el archivo parroquial, así como los datos más relevantes de esta cofradía hasta finales del siglo XVIII, entre los que destacó el cuadro primitivo venerado por la cofradía que la tradición oral “no sin criterio justificado” ha trasmitido su atribución al pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo.
Simultáneamente a esto, detalló como en 1763 fue fundada la Hermandad de Nuestra Señora de la Aurora, por un grupo de cofrades de la del Santísimo Rosario y las principales cargos de gobierno y normas que recogían los primitivos estatutos de la misma cuya finalidad principal era el rezo del santo rosario, cantándolo por las calles principalmente al amanecer los domingos y fiestas del año, así como la asistencia en la enfermedad y entierro de los hermanos.
Continúo explicando como a finales del siglo XVIII estas dos instituciones, COFRADÍA Y HERMANDAD, se fusionaron en una sola dando origen a la institución que ha llegado hasta nuestros días.
En su recorrido por los principales acontecimiento del siglo XIX destacó como los cambios sociales influyeron en la forma de entender la vida diaria de la Hermandad y especialmente en las fiestas dedicadas a nuestra Patrona, destacando que además este siglo fue una época de máximo esplendor en la cual la Hermandad atesoraría un importantísimo patrimonio ártico entre los que destacaba la corona de plata de la Santísima Virgen de la Aurora que tuvo un coste de 1300 reales.
En la conferencia también se detalló los abarates de la construcción de la antigua Ermita, y las diferentes reformas que desde su inauguración en 1784 hasta su demolición en 1967 sufrió, estando siempre a cargo su mantenimiento la Hermandad. Destacó también datos referente a algunas cofradías de Semana Santa de Albatera como la popularmente conocida como “el Balcón de Pilatos” , la Samaritana o la Agonía, cuyas imágenes recibían culto en la ermita. Cofradías de las cuales tenemos conocimiento gracias a la conservación de las actas de la Hermandad de la Virgen del Rosario que constituyen uno de las principales fuentes documentales de la Albatera del siglo XIX y XIX.
Por último, la conferencia terminó con los importantes acontecimientos nacionales del siglo XX, que afectaron de manera significativa a la vida diaria de la Hermandad, destacando la rogativa realizada por la epidemia de gripe española en 1818, los tristes episodios de la guerra civil española con el intento frustrado de salvar la imagen de la Virgen de la Aurora escondiéndola en un barril en una bodega de la calle ancha y su posterior reorganización en 1939 tras la pérdida total de su patrimonio.



