fbpx

La leyenda de San Blas

“No se quien habrá facilitado esta información, pero esta historia no se sostiene históricamente por ninguna parte” ha manifestado Fran Segura

983

Ante la publicación que este medio de comunicación ha realizado sobre la recuperación de la imagen de San Blas, ha surgido una voz crítica con el relato de la historia facilitada por el párroco de la iglesia Santiago Apóstol, D. José Abellán, el cual se hizo eco de la historia contada por la familia poseedora de esta imagen, la familia Serna Valero.

En las siguientes líneas relatamos lo expuesto en redes sociales sobre el periplo de la imagen de San Blas por Fran Segura, Diplomado en Protocolo y relaciones institucionales, e investigador. 

No se quién habrá facilitado esta información, pero esta historia no se sostiene históricamente por ninguna parte. Esa imagen nunca perteneció al patrimonio de la Parroquia. No se ha conocido jamas ningún testimonio oral que avale esto ni existe además ninguna documentación escrita anterior al saqueo de la Parroquia en 1936 donde aparezca reflejado que existiera una imagen ni de bulto redondo, ni siquiera una pintura, de dicho Santo. Del templo Parroquial se salvaron el juego de reliquias, cálices, un par de portapaces, el juego de sacras de plata del altar mayor, algunos libros de registros parroquiales, el palio sacramental rojo y el crucifijo llamado “de la sacristía” que recibía culto en un altar propio en la ermita de la Virgen.

Todo ello fue gracias al entonces sacristán que pudo sacarlo a tiempo y esconderlo en casa de Doña Maravillas Serna, hermana del sacerdote Don José Serna, cuando el entonces alcalde, ante los acontecimientos que se estaban sucediendo en otras localidades, aconsejó al Párroco cerrar el templo y abandonar el pueblo, pasando a ser él quien custodiaría la llave a partir de entonces hasta que una noche, previa a la festividad del Patrón, el templo fue asaltado por una de las puertas traseras, accediendo al mismo por la escalera de la torre hasta la sacristía y una vez dentro poder abrir la puerta mayor… el resto de la trágica historia ya la conocemos.

Únicamente fueron salvadas en aquel momento las imágenes de la Patrona, la Virgen de la Aurora, que fue sacada de la ermita por Alejandro Cerdán y Mariano Zaplana, miembros ambos de la entonces Junta de la Hermandad, que la escondieron en un barril de vino vacío en la bodega que regentaba en la misma calle ancha la señora Doña Araceli “la del coquero” y el Señor de la Fragelación del insigne escultor Francisco Salzillo, que fue escondido en casa de Dolores “La mortera” en su domicilio de la calle Orihuela. Ambas imágenes fueron encontradas y quemadas pocos meses antes del final de la guerra civil.

Esta imagen de San Blas era propiedad particular de una familia que emigró a Barcelona y se la llevó consigo. Por testimonio de testigos que aún viven y que conocieron a la entonces dueña en los años 70, cuentan que esta afirmaba haberla recibido ya de herencia de sus antepasados (jamás que fuera salvada del templo parroquial) y que estos anualmente mandaban celebrar a sus expensas una Eucaristía en el día de su festividad ( 3 de febrero), dado que eran devotos del Santo. En una de sus visitas, cuando venía a veranear a Albatera a casa de un familiar, esta señora quiso regalarla a la Parroquia, siendo Párroco Don Antonio Pajares, el cual la rechazó puesto que en el templo no había lugar para su veneración.

Dicho esto, está historia como bien dije al principio no se sostiene históricamente si la ponemos en común con el testimonio de los testigos que la conocieron y que como he dicho aún viven, amén de que jamás ha figurado en ningún registro parroquial dicha imagen, más aún cuando en el templo había obras de incalculable valor como la custodia, el sagrario, o el busto de una Dolorosa, también firmada por Francisco Salzillo, y no pudieron ser escondidos a tiempo. Para poder afirmar que esta imagen ha sido devuelta a su casa hace falta algo más que una “leyenda” contada por una persona, ya que para que pudiera tener un ápice de verdad debe contrastarse con algún documento de la época como el inventario de bienes y alajas del templo en los primeros años del siglo XX o en su defecto haberse trasmitido por la tradicional oral y no es ninguno de los casos….

Pese a todo, agradecer a esta familia la donación y sea bienvenida a este templo, que a partir de ahora sí será su casa.

 

La historia de la imagen de la Iglesia Santiago Apóstol que fue salvada en la Guerra Civil

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
error: Alerta: Este contenido está protegido !!