Sofía Serna declamará este lunes la tradicional trova al patrón San José

“Gloriosísimo Patriarca San José, honor, honra y prez de La Murada”. Con estas palabras se dirigirá la joven muradeña con padre albaterense, Sofía Serna, el próximo lunes al querido patrón de la pedanía oriolana de La Murada.

Estos versos, denominados ‘trova‘, forman parte de una súplica más extensa que anualmente se repite al salvaguarda de esta localidad con el objetivo de enaltecerlo, a la vez que se le ruega por la protección de todos los vecinos y vecinas. Su origen se remonta a 1982, año en el que José Galiana decide escribir una poesía en honor al patriarca para transmitirle durante su festividad el cariño y la devoción que le profesaban los hijos del campo de La Murada.

De esta forma, nace una tradición única en la Vega Baja que anualmente recae en un niño o niña de 10 años, los cuales son elegidos por sorteo. Este año, la fortuna quiso que este privilegio recayera en Sofía Serna Grau, una joven que se muestra ilusionada y expectante ante la llegada de su gran momento el próximo lunes, 13 de abril.

El arte de ser trovador

Para la ocasión, la tradición marca que los niños y niñas porten un traje de estilo medieval, confeccionado con los colores que visten al santo —dorado, azul y rojo—, siendo el gorro con la pluma uno de los elementos más característicos de este atuendo.

No obstante, los preparativos para este gran día no se quedan en lo meramente estético sino que requieren de una formación específica que dote a los trovadores de las nociones necesarias para recitar estos versos con precisión. Para ello, Sofía Serna ha contado con la ayuda de Pepa Mestre, quien lleva preparando a los niños y niñas trovadores de La Murada desde hace más de tres décadas. En estos ensayos, los jóvenes perfeccionan su capacidad oratoria, aprendiendo los gestos, las pausas y la entonación precisas para defender este tipo de odas, así como a memorizar cada uno de los versos que componen la trova.

Uno de los momentos más emocionantes es la interpretación de las endechas, unos cantos de súplica que los trovadores recitan de rodillas para pedir clemencia y protección para todos los muradeños: “¡Oh José, Santo Glorioso! Iris de Paz y Ventura, Fénix de inmensa ternura. Oye Santo prodigioso, guarécenos en tu manto y tú, que el enemigo ahuyentas, libra de muertes violentas a los hijos de este campo“.

Un honor heredado

“Me siento muy emocionada por vivir las fiestas desde dentro. Estoy deseando que llegue el lunes para dirigirme a San José y recitar la trova, pero a la vez me da mucha pena que todo vaya a pasar tan rápido“, cuenta Sofía Serna, transmitiendo su entusiasmo por desempeñar este papel, a la par que su tristeza porque tras los tres minutos y medio de declamación todo habrá terminado.

Sin embargo, su madre Mari Carmen Grau, que la acompaña en cada paso de este camino, le señala que éste será un recuerdo que le acompañará para toda la vida, algo que sabe ella de primera mano, ya que también ostentó este honor en 1994: “Esta es una experiencia muy bonita que se vive desde la ilusión y el amor. Haber tenido el honor de ser trovadora y de acompañar ahora a mi hija en su cargo es, sin duda, algo que quedará para siempre en mi corazón“.

Será a las 21:00 horas, previo a la procesión, cuando el patrón San José saludará a los muradeños desde la puerta de la parroquia que lleva su nombre. A las afueras de este templo, mirando muy de cerca al patriarca, se instala un púlpito al que cada año suben los trovadores para declamar la oda a San José.

En ese instante, Sofía Serna recitará la trova al patrón, haciendo —tal y como indican estos versos— de mensajera del amor y la devoción que reflejan el sentir de todos los vecinos y vecinas de La Murada.

Noticia: Eva Moya

la muradasan josesofia sernatrova