Albatera vivió este domingo uno de esos partidos en los que el resultado era lo de menos. La Federación de Moros y Cristianos se impuso por 4-6 a la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de Semana Santa en un divertido encuentro amistoso celebrado con motivo de las fiestas en honor a la Virgen del Rosario y de su 375 aniversario.
Igualdad, intensidad y una amarilla… ¡al juez de línea!
El encuentro comenzó muy igualado, con los dos equipos entregados al máximo y buscando con descaro la portería contraria. Tanto fue así que el primer tiempo terminó con empate a uno (1-1) y todo por decidir tras el descanso.
Pero si hubo un protagonista inesperado durante la primera mitad fue el equipo arbitral.
Las discrepancias entre la árbitra y uno de sus asistentes llegaron hasta tal punto que se produjo una de las imágenes de la mañana: la colegiada terminó mostrando tarjeta amarilla a su propio juez de línea después de un desencuentro por una decisión.
El asistente, viendo que la cosa iba en serio y que una segunda amarilla podía mandarlo antes de tiempo a la ducha, decidió rebajar la tensión.
Aparece el VAR… pero un poco tarde
La segunda mitad prometía emociones y cumplió.
La Federación de Moros y Cristianos consiguió adelantarse por 1-2 después de transformar un penalti señalado a instancias del mismo juez de línea. La pena máxima generó dudas y hasta apareció el particular VAR del encuentro para intentar rectificar la decisión.
El problema fue que cuando llegó la resolución… el penalti ya estaba lanzado y transformado.
Tecnología punta, pero quizá con algún problema de cobertura.
Poco después llegó otro penalti, esta vez favorable a la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades. Curiosamente, el mismo asistente que había visto claramente la anterior pena máxima ahora no tenía tan claro que esta debiera señalarse.
La árbitra, sin embargo, mantuvo su decisión y el penalti terminó en gol.
Investigación abierta por posible conflicto de intereses
Con el paso de los minutos, la Federación de Moros y Cristianos fue creciendo y terminó decantando el encuentro a su favor hasta establecer el definitivo 4-6.
Pero todavía quedaba la gran exclusiva de la jornada.
Fuentes de máxima solvencia —o al menos eso queremos pensar— han permitido descubrir tras una investigación de urgencia que el polémico juez de línea sería un alto cargo de la propia Federación de Moros y Cristianos.
Un supuesto conflicto de intereses de dimensiones internacionales que podría provocar que la Junta Mayor estudie llevar el caso hasta las últimas consecuencias, pedir la impugnación del encuentro o, llegado el caso, recurrir a las más altas instancias del fútbol mundial.
Todo ello, evidentemente, dentro del ambiente de humor, amistad y convivencia que presidió el encuentro.
Una mañana para disfrutar y hacer pueblo
Porque más allá del 4-6, de los penaltis, del VAR, de las tarjetas y de las sospechas arbitrales, lo verdaderamente importante fue la magnífica mañana vivida entre dos colectivos fundamentales en las fiestas y tradiciones de Albatera.
Junta Mayor de Cofradías y Hermandades de Semana Santa y Federación de Moros y Cristianos compartieron deporte, convivencia y muchas risas en una jornada organizada dentro de las celebraciones en honor a la Virgen del Rosario.
Un derbi sin incidentes, con diez goles y con un juez de línea que, probablemente, ya ha hecho méritos suficientes para pasar a la historia del fútbol albaterense.