La Casa de Cultura Miguel Hernández de Albatera ha acogido la presentación oficial de la comisión organizadora del centenario del nacimiento del escultor albaterense Valentín García Quinto (1926–2013), una figura clave del arte religioso en España cuya obra se extiende por toda la provincia de Alicante y el levante español.
El acto fue presidido por la alcaldesa de Albatera, Ana Serna, junto a la concejala de Cultura, Mari Carmen Ferrández, y contó con la presencia de familiares del artista, así como representantes de asociaciones culturales y sociales del municipio que formarán parte de la citada comisión.
Durante la presentación se avanzó que en las próximas semanas se darán a conocer las distintas actividades y actos conmemorativos que tendrán lugar a lo largo del año con el objetivo de rendir homenaje y dar visibilidad a la obra de este escultor autodidacta, profundamente vinculado a Albatera.
Asimismo, se presentó el logotipo oficial del centenario, una imagen que reproduce fielmente la firma original del artista y que será el sello identificativo de todas las acciones organizadas en el marco de esta efeméride.
Una vida dedicada al arte y la espiritualidad
Nacido en Albatera el 12 de agosto de 1926, Valentín García Quinto descubrió su vocación artística desde muy pequeño. Según contaba su hermana Conchita, ya con apenas ocho años modelaba figuras en barro durante los descansos del trabajo agrícola familiar.
En 1942, con tan solo 16 años, se trasladó a Barcelona para iniciar estudios oficiales de escultura en la Escuela de Artes y Oficios. Allí comenzó su trayectoria profesional en la Casa de Arte Sacro Reixach i Campanya. Más adelante se estableció en Madrid, donde trabajó junto al escultor José Luis Vicent entre 1951 y 1953, participando en la realización de las esculturas del retablo mayor del templo de San Isidro.
Siguiendo el consejo del Padre Mojica, en 1953 se trasladó a Arequipa (Perú), donde desarrolló una intensa actividad escultórica centrada en la imaginería religiosa, consolidando su estilo y recibiendo numerosos encargos hasta su regreso a España en 1969. A partir de entonces, su obra se difundió ampliamente por toda la provincia de Alicante y otras regiones del levante español.
Valentín García Quinto falleció en Albatera el 14 de diciembre de 2013, dejando un legado artístico de profundo valor cultural y espiritual que el municipio celebrará durante todo este año con motivo del centenario de su nacimiento.