Albatera ha vuelto a estar presente en las grandes cumbres del mundo. El montañero albaterense Javi Quinto ha regresado de una intensa expedición en la espectacular Cordillera Blanca de Perú, donde durante dos semanas ha afrontado algunos de los retos más exigentes del alpinismo de altura, llevando consigo la bandera de su pueblo hasta los nevados andinos.
La aventura comenzó con un proceso de aclimatación muy corto, apenas dos días, algo poco habitual para afrontar montañas de gran altitud. Sin embargo, la preparación física y mental de Javi Quinto quedó patente desde el primer momento. Junto a una pareja de escaladores procedentes de Estados Unidos, logró ascender el nevado Vallunaraju, de casi 5.700 metros de altitud, completando el recorrido desde el campo morrena en tan solo tres horas.
Manuel Pérez Aguilar acompaña la expedición albaterense en los Andes
En esta aventura internacional también estuvo presente otro representante de Albatera, el montañero Manuel Pérez Aguilar, amigo y compañero de expedición de Javi Quinto, quien participó en la ascensión de varios nevados secundarios de la zona.
Ambos deportistas llevaron el nombre de Albatera hasta uno de los escenarios naturales más impresionantes del planeta, demostrando el espíritu de superación y la pasión por la montaña que les caracteriza.
El Tocallaraju obligó a cambiar los planes de la expedición
El gran objetivo de la expedición era la escalada del Tocallaraju, una montaña de 6.034 metros, considerada una de las cumbres más técnicas y peligrosas de la Cordillera Blanca.
Sin embargo, pocos días antes de iniciar la aproximación a su campo base, los expedicionarios recibieron la noticia de un grave accidente ocurrido en la montaña, donde dos escaladores perdieron la vida tras ser alcanzados por un alud y un tercero resultó herido de gravedad.
La peligrosidad de la ruta y las condiciones de la montaña llevaron a replantear la expedición. Una decisión difícil, pero responsable, que refleja uno de los principios fundamentales del alpinismo: saber cuándo continuar y cuándo detenerse.
Cumbre en el Ishinca, uno de los grandes nevados de la Cordillera Blanca
Tras analizar diferentes alternativas, los montañeros optaron por dirigir sus esfuerzos hacia el nevado Ishinca, de 5.530 metros de altitud, una de las cumbres más emblemáticas de la zona.
Javi Quinto y Manuel Pérez Aguilar alcanzaron la cima acompañados por su guía local, culminando con éxito una ascensión exigente que se convirtió en uno de los momentos más destacados de la expedición.
Además de estas cumbres principales, ambos alpinistas completaron la ascensión de varias montañas secundarias de más de 4.000 metros, sumando experiencia y kilómetros en uno de los entornos de alta montaña más espectaculares del mundo.
“Llevar la bandera de Albatera a estas cumbres es mi homenaje al pueblo”
Tras regresar a España, Javi Quinto ha realizado un balance muy positivo de la experiencia:
“Esta expedición ha sido peculiarmente difícil por los innumerables contratiempos que hemos tenido que superar, pero con constancia y mucha fuerza de voluntad todo ha sido posible. Lo importante en estas montañas es tomar las decisiones correctas y regresar a casa con la familia”.
El deportista albaterense también quiso dedicar este logro a todo el municipio:
“Para mí, sacar la bandera de Albatera en algunas de estas exigentes cumbres es mi forma de homenajear a todo el pueblo de Albatera, al que le dedico estos retos conseguidos”.
Orgullo albaterense a más de 5.500 metros de altura
Con esta nueva aventura internacional, Javi Quinto y Manuel Pérez Aguilar vuelven a situar el nombre de Albatera en lo más alto, demostrando que el esfuerzo, la preparación y la pasión por la montaña no entienden de fronteras.
Desde los Andes peruanos hasta la Vega Baja, la bandera albaterense ha ondeado una vez más entre nieve, hielo y roca, simbolizando el espíritu de superación de todo un pueblo.




